
¡Qué ganas tenía de hacerle un hueco en mi blog a la boda de Celi y Egor en el Hotel Guadalmina de San Pedro!
Antes de nada: descubre de la mano de Celi cómo se conocieron en el artículo sobre su preboda que, además, incluye un vídeo de la
pedida de mano.
Hay mucho que contar sobre esta boda en el Hotel Guadalmina, así que me salto las introducciones.
Empezamos.
Estamos en casa de los padres del novio.
Como hijo único, Egor considera a sus amigos como sus hermanos. Así que, ¿por qué no tirar de ellos para que te ayuden a vestirte? Los amigos estaban encantados de echar una mano y, encima, estuvieron todo el rato de cachondeo.
El traje de novio de Egor es de Varón Modas Estepona. Originalmente, había elegido uno diferente, pero como suele ser habitual, la talla no le correspondía y lo cambió por el que ves a continuación.
También andaba por allí para ayudar Lara, la princesa de nuestra pareja, quien colaboró embadurnando a su padre con colonia.
Tras hacer algunas fotos con la familia, los chicos terminan de preparar el coche del novio para salir pitando hacia la ceremonia en la Iglesia de los Remedios de Estepona.
En casa de los padres de Celi todos trabajan para ultimar los preparativos. Además, han traído a la pequeña Lara para vestirla.
Lo del vestido de novia de Celi tiene magia. Resulta que Svetlana, la madre Egor, es modista y costurera desde los 14 años. Nuestra novia ya sabía que iba a recurrir a su suegra para que le hiciera el vestido y estuvo en algunas tiendas de novia en Málaga y Algeciras para coger ideas. Y ya lo creo que las cogió.
Celi le indicó a Svetlana cómo quería que fuera su vestido de novia con pelos y señales: escogió la tela, la altura de las mangas y le pidió que llevara escote de pico, la espalda bien abierta y una cola larga.
Svetlana dedicó cientos de horas en un periodo de unos 3 meses a crear el vestido de novia perfecto para su nuera. Aunque casi se le echa el tiempo encima, ¡lo acabó el jueves de esa misma semana!
Por si fuera poco, también confeccionó los vestidos para Lara y sus primos que puedes ver en estas fotos de familia que hicimos antes de partir hacia la Iglesia de los Remedios.
Celi me cuenta que, en el momento de salir hacia la ceremonia, los nervios se la comían. Además, cuando estaba en la calle, se dio cuenta de que se le había olvidado el ramo y se llevó una bronca de su hermana: “¿qué novia sale de casa sin su ramo?”
Total, lo importante es que unos minutos después ya estábamos todos en la Iglesia de los Remedios y Celi hacía acto de presencia en un coche de época que, por cierto, dio mucho juego para la sesión de fotos de pareja que hicimos más tarde en el Hotel Guadalmina.
Puedo dar fe de que nuestra novia estaba muy nerviosa. Roberto (el conductor) y yo fuimos a darle instrucciones para bajarse del coche y hacer alguna foto chula, pero para cuando nos dimos cuenta, Celi ya tenía los pies en la calle y la mirada clavada en el interior de la Iglesia, donde la esperaba Egor. ¡Me contó que incluso le temblaban las piernas!
Aquí vemos a Lara y a sus primos portando los anillos y las arras y guiando el camino para que los mayores no se perdieran.
La ceremonia de boda transcurrió sin incidentes excepto cuando, después del primer beso, los “hermanos” de Egor se vinieron un poco demasiado arriba y el Padre les tuvo que llamar la atención de buenas terminando de forma chistosa con un “¿De dónde han salido estos?”. Chicos, si me leéis, en las iglesias se puede gritar, pero en voz baja, sabéis cómo os digo, ¿no?
Los abuelos paternos de Celi no se querían perder el gran día de su nieta y vinieron desde Córdoba, nada menos. Cómo verás más tarde, durante la barra libre incluso se arrancaron a bailar.
Sorpresa de Celi a Egor a la salida de la iglesia con la actuación de Samuel Vélez (que también es diseñador) y Julián Bedmar, la cual, acompañada de un brindis le puso la guinda al pastel de la ceremonia.
Momentos íntimos durante la sesión de fotos de pareja ya en el campo de golf del Hotel Guadalmina en San Pedro. La realizamos un rato antes de que se escondiera el sol que es cuando solemos tener la mejor luz, así que estoy encantado con el resultado.
Yo hubiera estado haciendo fotos con el coche de época 4 o 5 horas, pero solo me dieron 20 minutos. Algo es algo, aunque es comprensible, la pareja tenía que acudir a la terraza del Hotel Guadalmina para disfrutar del cóctel con su gente.
Y luego a disfrutar más aún en el convite.
El micrófono pasó por todas las manos de la mesa nupcial y más allá. Y si el micro no estaba disponible… no problem, también había por allí un megáfono rulando.
Durante un rato, siguieron llegando invitados que no habían podido acudir antes, ¡algunos con regalo incluido!
La celebración seguía viento en popa y el ambiente estaba muy animado.
Como ya es tradición en las bodas, se repartieron regalos sorpresa para padres, hermanos y testigos. En este caso, un cuadro 3D con un ramillete de flores y una dedicatoria. Ole ahí.
Un rato más tarde fueron los novios los que recibieron una sorpresa en forma de discurso por parte de la hermana de Celi, cuyas palabras les conmovieron y tan pronto reían, como lloraban, o incluso hacían las dos cosas a la vez, lo que se conoce comúnmente como “llorir”, llorar + reír…
Pues sí, en realidad me acabo de inventar esa palabra, aunque podría venir bien algunas veces, ¿verdad?
Los hermanos de Egor no se querían quedar sin su ración de micrófono y también dedicaron unas palabras a los novios.
No hay descanso en esta boda en Hotel Guadalmina. Es hora de repartir los detalles a los invitados. Egor entregaba puros, uno real y otro de chocolate para cada uno.
Celi repartía abanicos pintados por ella misma y alfileres entre las mujeres. A las casadas se los ponían boca arriba. A las solteras boca abajo y si se les caía significaba que esa noche iban a encontrar el amor.
¡Espero que muchas lo encontraran para que en un futuro no muy lejano tengan que buscar fotógrafo de bodas en Málaga!
Cuando Egor terminó la jornada de reparto nos fuimos a un rincón oscuro (que mal ha sonado eso) a hacer fotos usando el flash y el humo de los puros, lo que da un resultado muy chulo.
Además de las 4 o 5 horas haciendo fotos con el coche de época, hubiera estado 1 o 2 usando esta técnica, pero rápidamente nos llamaron porque Celi y Egor tenían que romper la tarta.
Justo antes de dirigirnos a la discoteca, vivimos el momento más emotivo de esta boda en Hotel Guadalmina. Celi da un discurso y la pareja lanza unos globos al cielo para honrar a que los que ya no están.
Su idea inicial era echar farolillos pero, por lo visto, ya lo hicieron en una boda anterior cerca de una zona donde había eucaliptos y uno de ellos prendió fuego. Menudo panorama se tuvo que quedar.
Fuego también echaba la pista de baile con la actuación de nuestros novios. Su baile de bodas era ensayado y danzaron al ritmo de Ed Sheeran – Perfect al inicio, cambiando luego a temas más marchosos como PSY – Gangnam Style, King Africa – Bomba o S.B.S. – Follow the Leader que fue con la que enlazaron la entrada de los invitados a la pista.
Se produjeron momentos épicos cuando los abuelos de Celi participaron en el baile.
Cientos de mujeres aguardaban el lanzamiento del ramo fantaseando con un futuro idílico al lado de su media naranja.
Pero el destino les dio un revés cuando Celi se giró hacia su hermana y se lo entregó directamente.
Aquí vemos la reacción del afortunado al que poco le faltó para desmayarse de la alegría.
Los chicos también iban a tener su oportunidad atrapando la liga de boda, aunque primero tenían que esperar a que Egor se hiciera con ella.
Un amago de estriptis les puso a todos los ojos como platos, menos mal que había niños por allí y quedó en nada.
Aunque parecen extraídas de una película de zombis, las siguientes imágenes siguen siendo de esta boda en Hotel Guadalmina.
La foto de arriba me recuerda a la típica escena donde los zombis tienen rodeado al prota, parece que se lo van a merendar, pero le salvan a última hora, ja ja.
Y, ahora sí, Egor lanza la liga y se desata la locura. Es de las veces que más he disfrutado fotografiando la barra libre de una boda.
Hasta aquí esta boda en Hotel Guadalmina de la que fue un lujo haber sido parte. ¡Mucha prosperidad para nuestra pareja!
Resumen de los proveedores de boda de Málaga:
Peluquera: La tijerita de Maru
Maquilladora: Entre manos
Vestido de novia: Svetlana Zhuykova
Traje de novio: Varón Modas
Coche antiguo: Roberto Ortega
Músicos: Samuel Vélez y Julián Bedmar
Lugar de celebración: Hotel Guadalmina San Pedro
DJ: Actievents



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